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	<title>BlogsGN</title>
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	<description>Blog oficial de Guionistas.net</description>
	<pubDate>Wed, 04 Feb 2009 15:16:01 +0000</pubDate>
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		<title>Rick: &#8220;Malditos seminaristas&#8221;</title>
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		<pubDate>Mon, 26 May 2008 08:17:23 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rick Deckard</dc:creator>
		
	<category>Personales</category>
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		<description><![CDATA[Creo que están a punto de cortarme la cabeza. Sí, es lo más probable, porque llevo puesto un saco que me cubre desde los pies al cuello (lugar donde han cerrado apretando el cordón y casi no me llega la sangre al cerebro), y han colocado mi cabeza dentro de un hueco sobre el que [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Creo que están a punto de cortarme la cabeza. Sí, es lo más probable, porque llevo puesto un saco que me cubre desde los pies al cuello (lugar donde han cerrado apretando el cordón y casi no me llega la sangre al cerebro), y han colocado mi cabeza dentro de un hueco sobre el que pende una cuchilla láser. Así que tampoco hay que ser un Hércules Poirot para aseverar lo que en otra situación podría ser una hipérbole pesimista&#8230; pero no, es seguro que esta noche mi cabeza no descansará sobre los hombros. ¿Que cómo he acabado aquí? Pues eso es lo que me dispongo a contaros desde mi trasmisor subcutáneo de esos de &#8220;implánteselo usted mismo&#8221; y que yo me injerté en una de las aletillas de la nariz, lo que hace que tenga la sensación constante de que me cuelga un moco. A ver si me da tiempo&#8230; antes de que me decapiten.</p>
<p><a id="more-27"></a></p>
<p>Todo empezó como sabéis cuando vine al monasterio de Psilos en busca de mi padre hace 6 meses (período en el que he recibido el ya mencionado cursillo de bienvenida). Convertido en uno de ellos me pasé las siguientes semanas intentando dar con mi padre o hallar a alguien que le conociera. Aunque me encontré con dos serios problemas: El primero, si mi padre me había mentido durante toda la vida, ¿cómo narices (ah, no es un moco, es el trasmisor) se habría hecho llamar aquí dentro?. Y segundo, si como sospecho, no es mi verdadero padre, se parecería a mí lo mismo que Paris Hilton a Morgan Freeman, por lo que ni siquiera podía buscarle por su aspecto. </p>
<p>De modo que tuve que interrogar uno por uno a todos los monjes y seminaristas que me iba encontrando, con el inconveniente de que mi memoria es menos fiable que Mohammed Ali quitándote una legaña (que abusivo uso del simil estoy haciendo minutos antes de mi muerte, pardiez) y no me quedaba con las caras de los entrevistados. El monasterio, habitualmente un remanso de paz y calma, donde aparte de sacrificar a uno de los hermanos de vez en cuando a un dios al azar de los 538 que hay en &#8220;La Deux Ruleta&#8221;, se vive más relajadamente que el coreógrafo de Stephen Hawking (¡y dale!), empezó a alterarse con mis intromisiones personales. Algo que yo sólo empecé a percibir cuando en vez del típico saludo de Psilos (esto es, alzar la ceja y decir: &#8220;illooooooo&#8221; o un sonido gutural similar) me daban puntapiés en la espinilla.</p>
<p>Y quizá, la última muestra de afecto la he tenido esta mañana, cuando me han sacado de la cama antes de las 12 del mediodía y me han traído aquí entre ensoñaciones y sin tiempo a situarme (es lo que pasa cuando me alteran mis horas de sueño).</p>
<p> Un momento, oigo pasos&#8230; dejo conectado el trasmisor en modo escucha.</p>
<p>_Bien queridos hermanos seminaristas. Están ustedes a punto de asistir a uno de los pocos sacrificios consensuados que se han hecho en este monasterio. Generalmente las votaciones suelen ser muy dispares entre los padres sex-cerdotes, pero es la primera vez desde hace 934 años que se produce un 100% a la hora de elegir al sacrificado. La última vez fue un sodomita que&#8230; bueno, esa historia la dejo para otro día.</p>
<p>Coño, han venido más de treinta novatos a ver cómo me cortan la cabeza. Os juro mis queridos lectores, que como salga de esta, a ese que habla y que ahora me da la espalda le voy a humillar como a&#8230; como a&#8230; leñe, ahora con la congoja no me salen similes. Pero en fin, creo que no tengo nada que hacer&#8230; al menos, si es verdad la leyenda de que cuando te cortan la cabeza tienes una leve visión de tu cuerpo, quizá averigüe si soy o no un replicante (si asoman vísceras, o cables y tornillos) y mi muerte traiga al menos las respuestas que no tuve en vida.</p>
<p>_¡¡Joder, pero si este es el gilipollas de mi hijo!!</p>
<p>Menudo giro. Resulta que va a ser mi padre el que me corte la cabeza</p>
<p>_¿Qué haces aquí? ¿Y por qué hablas hacia tu nariz en susurro?</p>
<p>_Papá, he venido a buscarte. Necesito saber si soy o no un replicante. Si has de matarme ahora mátame, pero no me dejes ir de este mundo sin probar pipas facundo.</p>
<p>_¿Cómo?</p>
<p>_Que si soy un replicante</p>
<p>_Pues la verdad Ricardito, no lo sé&#8230; Nosotros te encontramos abandonado en la azotea de nuestro edificio, donde pastaban las ovejas eléctricas. Y a tu madre le dio pena y decidió adoptarte. ¿POr cierto, la has visto?</p>
<p>_Sí, te espera en el andén de una antigua estación.</p>
<p>_Ah&#8230; En fin hijo, te tengo que cortar la cabeza&#8230; ¿No te importa si&#8230;?</p>
<p>_Tú mismo. Nunca te quise como padre. Quizá pueda llegar a quererte como verdugo.</p>
<p>Cierro los ojos. Escucho como los seminaristas cantan el Ave María de Bisbal a coro, como un mantra que martillea mis oídos. La cuchilla láser ya ha comenzado ha iluminarse. Adiós mundo. Adiós&#8230;</p>
<p>Pero&#8230; ¿Qué ha pasado? Acabo de abrir los ojos y todos los seminarista están petrificados, ¿y mi padre? Vaya, parece que también es una estatua de sal. Curioso, ya no siento el saco en mi cuerpo&#8230; y puedo sacar la cabeza de esta segadora futurista. Me acerco a mi padre, le toco el brazo para comprobar que está petrificado&#8230; Vaya, le he roto el brazo. Resulta que estan todos congelados. ¿Pero quién ha hecho esto? ¿Quién me ha salvado? ¿Por qué mi padre en vez de sangre y huesos tiene tornillos y cables&#8230; ¡la leche! Todas estas preguntas y muchas más intentaré responderlas en mi próximo post: &#8220;¡Malditos congelados!&#8221;. Les dejo, hay mucho que esclarecer y&#8230; ¡leñe! le acabo de quitar la nariz al que se hizo llamar mi padre. Hasta la próxima, voy a buscar &#8220;super glue&#8221;.</p>
<p>Un trémulo saludo</p>
<p>Rick</p>
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		<title>Rick: &#8220;Malditos recuerdos de la infancia&#8221;</title>
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		<pubDate>Mon, 07 Apr 2008 19:27:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rick Deckard</dc:creator>
		
	<category>Personales</category>
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		<description><![CDATA[Amén hermanos lectores. Os escribo en susurro desde el futuro, y escondido bajo el ábside de la pequeña basílica celestial del monasterio central de Psilos (una orden que rinde culto a los psicólogos agricultores que se ganaban la vida tratando a sus pacientes rodeados de pajas&#8230; y esto se puede entender desde el lado más [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Amén hermanos lectores. Os escribo en susurro desde el futuro, y escondido bajo el ábside de la pequeña basílica celestial del monasterio central de Psilos (una orden que rinde culto a los psicólogos agricultores que se ganaban la vida tratando a sus pacientes rodeados de pajas&#8230; y esto se puede entender desde el lado más inocente al más perverso de la literalidad, porque las variantes de esta secta son incuantificables). Os preguntaréis: &#8220;¿qué hace nuestro amigo Rick Deckard encerrado en un lugar tan siniestro como este, rodeado de monjes replicantes y monjas que hacen yemitas de San Isidro X el dominator?&#8221;. Pues muy sencillo, vine a este lugar en busca de una pista infalible que revelaría de una vez por todas la verdad sobre mi existencia (y de paso, sobre la existencia de Dios, un tipo que, como yo, no tiene los papeles en regla ni muy claro de que sea o no una creación del hombre)&#8230;</p>
<p><a id="more-26"></a></p>
<p>Todo empezó tras perder mi empleo. Mi ex santa esposa decidió que verme todos los días tirado en el sofá, soñando con ovejas eléctricas, y rascándome la ingle con pertinaz entusiasmo, la ponía más cachonda que un batido de afrodisíacos&#8230; Así que de un día para otro, no sé si arrepentida por haberme engañado con aquellos replicantes, me convirtió en su juguete sexual. Aquello fue la gota que&#8230; _no, perdón, me tenía tan exprimido que al recordarlo no puedo ni usar esta expresión_ Aquel continuo magreo y rozamientos fueron el motivo que me hizo reemprender mi búsqueda (o eso, o hubiese acabado con toda mi reserva seminal para los próximos 500 años, y no está uno para perder la opción de dejar embarazada a una reina de algún país extranjero, una princesa de planeta antes conocido como Plutón o una califa del cinturón de castidad de Orión).</p>
<p>Mi primer paso&#8230; lo di a la tierna edad de 12 años, y ese recuerdo de mi padre diciéndole a mi madre: &#8220;essst&#8217;ijo tuyo es más tonto que undeoenelculo&#8221; (con un más que sospechoso acento andaluxxx cuando mis padres siempre habían dicho que eran de Carabanchel súper alto, el que está entre el alto y el estratosférico) fue por lo que me percaté de que tal vez mis padres no fuesen nada mío en realidad, y que su desaparición repentina de mi vida un 13 de mayo (día de la virgen) de hace 27 años, debía guardar relación en esta conspiración que es la dificultad administrativa para saber si yo soy, o no, un replicante. Así que me dije: &#8220;Rick, es hora de buscar a tus padres&#8221;.</p>
<p>Opté en ir primero a por mi madre, por eso del complejo de Edipo. Y sin pensarlo dos veces, me compré un cybermono para que me hiciera compañía durante el viaje y darle así un cariz más sentimental y mítico. Pero esto último sólo me trajo complicaciones, porque el monito estaba tan bien hecho que me trasmitió el virus del ébola y tuve que ser ingresado de urgencia antes de llegar ni siquiera a la esquina de mi calle (esta es una de las causas de mi retraso en volver al blog). Muerto el cyberbicho de un pisotón en el cráneo con mis botas de policía, reemprendí el viaje en busca de mi madre. Tuve muchas suerte, y la encontré justo donde mis amigos decían haberla visto por última vez&#8230; En el andén de una estación abandonada, con su bagpack de piel marrón, y su vestido de domingo. Cuando le pregunté si me conocía, me dijo: &#8220;Tú no eres quien yo espero&#8221;. Así que preferí dejarla con su paranoia de fanática de Serrat, porque cuando mi madre se ponía a idolatrar a alguien era única, y hasta que se pasase este momento de locura (que ya duraba 10 años según me contó el maquinista en paro que rondaba por la zona buscando trabajo) mejor marcharse.</p>
<p>Raudo cogí un teletransporte a Carabanchel Súper Alto, a buscar a mi viejo (si es que aún vivía). La vuelta al barrio trajo a mi cabeza muchos recuerdos de la infancia (casi todos ellos de mi persona intentando aprender a caminar, y el resto, de mis compañeros de clase intentando partirme las piernas para que dejara de hacerlo). Mi antigua vivienda era ahora una sucursal del Banco Hispano Americano Marciano (leñe, que &#8220;cantautoril&#8221; me está quedando este post) pero lejos de emprenderla a pedradas de nanogranito contra los cristales láser, entré en el edificio civilizadamente y me entrevisté con el administrador de la finca para que me dijese todo lo que fuese posible sobre los antiguos inquilinos. El administrador fue muy amable, sobre todo cuando habló de mí (sin saber por supuesto que era yo a quién se refería) diciendo que era un tipo peculiar, que había llegado a detective privado y era el orgullo del barrio, aunque muchos sospechasen que podía ser el replicante, pero que él se negaba a pensar que alguien que tarda tanto en aprender a hablar puede ser tan sofisticado como estos últimos.</p>
<p>Tras repasar la vida de los 300 vecinos de aquel bloque, llegó a mi padre, del que dijo: &#8220;algo traumático debió pasarle, porque se hizo monje y se fue al monasterio central de Psilos&#8221;. Tras esto, el buen administrador de la finca, que se llamaba Paco, pero al que sus amigos llamaban &#8220;el Bombona&#8221; por su cuerpo deforme y sus continuos pedos, recibió un disparo en el pecho de un francotirador al que no alcancé a ver porque corrí del lugar como dinero que se lleva el inspector de Hacienda. Parece que alguien sigue empeñado en que no descubra mi pasado&#8230;</p>
<p>Y así fue como llegué hasta el Monasterio Central de Psilos. Situado en un lugar indeterminado del cielo y al que sólo se puede llegar en helicóptero. Me he hecho pasar como un fiel de la secta con tal de dar con mi padre, y tras los 6 meses de bienvenida en los que te hacen rezar el Rosario en 98 idiomas, luego te dan clases de Kung Fu, de cocina, de ofimática, y de historia (con sus éxamenes y todo), por fin, puedo campar a mis anchas por el monasterio para encontrar a mi padre&#8230;</p>
<p>De modo que termino esta entrada, e inicio mi búsqueda. Algo que os contaré, si no ocurre nada raro, en mi próxima entrada: &#8220;Malditos Seminaristas&#8221;</p>
<p>Un saludo y amén.</p>
<p>Rick
</p>
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		<title>Rick: &#8220;Malditos jefes&#8221;</title>
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		<pubDate>Thu, 30 Aug 2007 17:28:04 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rick Deckard</dc:creator>
		
	<category>Personales</category>
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		<description><![CDATA[Hola amigos, perdón por el retraso en volver a repasar mi vida en este blog, pero mi jefe me había mandado a un viaje intergaláctico de un día por el espacio a la velocidad de la luz&#8230; Claro, ese día de &#8220;space trip&#8221; se ha convertido en un año aquí en la tierra, y al [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hola amigos, perdón por el retraso en volver a repasar mi vida en este blog, pero mi jefe me había mandado a un viaje intergaláctico de un día por el espacio a la velocidad de la luz&#8230; Claro, ese día de &#8220;space trip&#8221; se ha convertido en un año aquí en la tierra, y al volver me he encontrado todo manga por hombro.</p>
<p>Para empezar, mi mujer se había liado con dos replicantes durante este año, y me los he encontrado a los tres metidos en la cama interpretando &#8220;Sí, somos tres, y qué&#8221; (este es el título de una película de Botswana que quizá no conozcan, pero que se estrenará en el festival de Cannes en su CCXC edición y que supondrá un éxito sin precedentes tratando un tema tan escabroso como las relaciones de trios entre humanos y replicantes). Pues eso, mi mujer va y me dice que una mujer tiene sus necesidades, y que si mi trabajo se lo impide, ya pedirá a otros amigos que le trabajen lo que yo no le trabajo&#8230; es decir, lo de abajo. Pero no quiero entrar en más detalles de mi vida sentimental, porque tiene de todo menos sentimientos. Aunque para su tranquilidad les diré que nos hemos arreglado, que volvemos a estar juntos (porque he cogido el mismo palo de sombrilla con el que ella destrozó a mi cyberpibón playero de la entrada anterior, y he atravesado por la sien a sus dos amantes replicantes, para luego ponerlos a secarse al sol&#8230; y ahí siguen).</p>
<p><a id="more-24"></a>Aparte de esto, y de que se han caducado dos yogures, supuestamente imperecederos, de fresimelón (sí, lo sé, pero aquí en el futuro lo transgénico ha pegado muy fuerte, y Mendel es casi un dios) lo más desagradable de mi regreso ha sido el encuentro con mi jefe. Bueno, he de decir con mi nuevo jefe, porque el anterior ha fenecido a lo largo de mi año de ausencia.</p>
<p>Resulta que este nuevo jefe dice que no me conoce, que no sabe nada de mí, que qué leches es eso de que yo he estado viajando por el espacio un día para reparar generadores eléctricos de aire acondicionado planetario (sí, mi EX empresa se dedicaba a reparar el aire acondicionado de determinados planetas con calor sofocante)&#8230; ¡¡Y que no me piensa pagar!! Claro, como yo soy autónomo, la cyberfactura me la he de meter por el cyberculete, porque no hay nadie que defienda mis derechos ante este desastre. Yo supongo que esto no ocurrirá en el tiempo de ustedes&#8230; pero en el futuro, en vez de ir a mejor, vamos a peor.</p>
<p>Total, que he decidido tomar cartas en el asunto, y esta misma mañana me he ido a visitar a un oráculo digital que por el precio de leerte los callos de los pies, te regala una sesión espiritismo gratis. De modo que, tras enterarme de que en un futuro descubriré lo que soy, si hombre o replicante (qué timo de oráculo, eso ya me lo imaginaba yo), he conseguido hablar con mi ex jefe. Y no se lo van a creer&#8230; Resulta que me mandó al espacio a repar los generadores, a mí, que soy administrativo y que ni me venía ni me importaba, porque quería beneficarse a mi mujer&#8230; ¡A mi ex santa esposa! Pero no lo consiguió, es más, murió en el intento.</p>
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Resulta, que cuando fue a mi casa a cortejarla, se equivoco de puerta, y se coló en un piso franco de &#8220;replicantes trilladora&#8221; (una serie fallida de los replicantes del año 2104 que tenía la manía de descuartizar a las personas previo escarceo sexual). Claro, mi jefe, al que le daba igual ocho que ochenta, se dejó engatusar por estas nano-nenas y acabó convertido en chocorispies de carne. De manera que nadie supo nunca de mi viaje, ni fue oficial ni era necesario (de ahí que cuando llegaba a mirar los aires planetarios acondicionado, todos me pidieran documentación y número de placket).</p>
<p>En fin, que perdí un día de trabajo, y una año de mi vida en la tierra&#8230; Ahora me tendré que acostumbrar a ponerme un año más cuando me pregunten la edad, aunque mi perfecto cutis no se haya visto erosionado por el cruento paso del tiempo.<br />
Pero lo miraré por el lado bueno. Quizá este año de ausencia haya servido para que pistas ocultas sobre mi existencia salgan a la luz por despiste u/o/y descuido.</p>
<p>Un saludo mis queridos lectores del pasado.
</p>
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		<title>El misterio del hombre al que no se le aparecio la Virgen</title>
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		<pubDate>Sun, 18 Feb 2007 12:36:30 +0000</pubDate>
		<dc:creator>rgroy</dc:creator>
		
	<category>General</category>
	<category>Personales</category>
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		<description><![CDATA[La publicacion de videos de youtube, googlevideo, etc, es muy facil. Solo tienes que hacer click en el icono correspondiente de la ventana de tu editor.
Adjuntamos a continuacion y como ejemplo la version extendida del ultimo cortometraje de Ricardo Groizard: El Misterio del hombre al que no se le aparecio la Virgen. Un falso documental [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La publicacion de videos de youtube, googlevideo, etc, es muy facil. Solo tienes que hacer click en el icono correspondiente de la ventana de tu editor.</p>
<p>Adjuntamos a continuacion y como ejemplo la version extendida del ultimo cortometraje de Ricardo Groizard: El Misterio del hombre al que no se le aparecio la Virgen. Un falso documental con claves de ficcion sobre el drama humano de un hombre que vive en un mundo donde todo es al reves.</p>
<p><object width="400" height="326" type="application/x-shockwave-flash" data="http://video.google.com/googleplayer.swf?docId=-7447781581105617466"><param name="movie" value="http://video.google.com/googleplayer.swf?docId=-7447781581105617466" /><param name="allowScriptAccess" value="sameDomain" /><param name="quality" value="best" /><param name="scale" value="noScale" /><param name="wmode" value="transparent" /><param name="salign" value="TL" /><param name="FlashVars" value="playerMode=embedded" /></object>
</p>
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		<title>Misterio</title>
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		<pubDate>Fri, 08 Dec 2006 09:44:54 +0000</pubDate>
		<dc:creator>SamanadelPunjab</dc:creator>
		
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		<description><![CDATA[La mano se cierra sobre el folio y lo golpea sin obtener transformación alguna, deja ver al retirarse unos versos inacabados. &#8220;Recuerdo&#8221; es la única palabra que puede leerse.
Ahora la mano forma parte de un hombre concreto que vemos desaparecer por la estrechez de un callejón. Parecia un poeta trágico sufriendo visible desesperacion en cada [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>La mano se cierra sobre el folio y lo golpea sin obtener transformación alguna, deja ver al retirarse unos versos inacabados. &#8220;Recuerdo&#8221; es la única palabra que puede leerse.<br />
Ahora la mano forma parte de un hombre concreto que vemos desaparecer por la estrechez de un callejón. Parecia un poeta trágico sufriendo visible desesperacion en cada uno de sus pasos antes de desaparecer en la negrura recurrente.<br />
En el otro extremo el callejón desemboca en una plaza. Es de día y la luz inunda las intensidades de un rebaño de hombres y mujeres qué, a voz en grito, rodean a un sebudo individuo de elegante vestir que va ofreciendo promesas con sus manos vacias al tumulto que le reclama. Nadie queda satisfecho con la desoladora respuesta.<br />
En una tabernucha dos miserables juegan al naipe ajenos a la escena que transcurre fuera. Beben vino mientras intercambian frases evocadoras de unas vidas consumidas velozmente al ritmo tanguero de un acordeonista casi invisible. Fuera se escucha un grito al que restan importancia.<br />
El gordo yace en el centro de la vacia plaza. Un hacha asoma en su costado. Su traje de lino blanco ensangrentado. Un perro lame el charco vaporoso.<br />
Es de noche, en otra gran plaza una orquesta improvisa unas notas para los numerosos bailarines que danzan majestuosos. El poeta trágico, apoyado en una gran fachada, fuma muy despacio un medio habano que sacó de su bolsillo. De repente suelta una gran carcajada que al retumbar en las paredes provoca a los demás complices sonrisas. La musica se ha detenido y todos se giran hacia mi y comienzan a acercarse. Y tú te has ido y de nada te servirá ya el esperarme.
</p>
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		<title>Rick: &#8220;Maldita playa&#8221;</title>
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		<pubDate>Fri, 21 Jul 2006 09:49:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rick Deckard</dc:creator>
		
	<category>Personales</category>
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		<description><![CDATA[Yo no sé lo que les da a las mujeres en esta época con el concepto &#8220;playita&#8221;, con frases como: Jo, qué suerte tiene Pepa que estará ahora en la playita&#8230; ¿cuándo vamos a ir a la playita? ¡Me quiero comprar un bikini para ir a la playita!, etc, etc, etc. Pues a mi señora [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Yo no sé lo que les da a las mujeres en esta época con el concepto &#8220;playita&#8221;, con frases como: Jo, qué suerte tiene Pepa que estará ahora en la playita&#8230; ¿cuándo vamos a ir a la playita? ¡Me quiero comprar un bikini para ir a la playita!, etc, etc, etc. Pues a mi señora esposa (inciso, qué buena es la polisemia de esta palabra, porque designa dos cosas muy parecidas, y yo estoy esposado en los dos sentidos) no es una excepción y ha decidido interrumpir mi búsqueda de la verdad sobre mi existencia para irnos a la &#8220;jodida playita&#8221;. Yo intenté negarme, pero como ya he dicho otras veces en este foro, no se le puede replicar a un replicante, y menos si es mujer.</p>
<p><!--adsense#tradehead--><br />
<a id="more-19"></a> Así pues, cogimos el coche y pusimos rumbo a una playa que pilla a unos 57 kilómetros/parsexs de Dakota Federal (mi actual lugar de residencia). En el futuro, llegar a un playa sigue siendo igual de molesto que lo era en la época de ustedes, esto es: aparca el coche en un sitio sin vigilancia apenas pero por la que te clavan un pastón (el &#8220;gorrilla&#8221; de antaño que no te vigila el coche, pero hace como que sí, ahora es de la misma calaña, pero en vez de gorra lleva un casco metálico con forma de escupidera), busca sitio entre las 250.000 personas por metro cuadrado que ocupan la arena, date crema, quémate de todos modos, llenate de arena, evita que te muerda un centollo gigante de 14 metros de altura (¿o era un buey de mar?), etc. Y encima yo como un imbécil mirando a mi mujer, intentado tocar su cuerpo macerado por la inactividad, pero sin conseguirlo, pues ella que se había colocado en una postura en la que ningún centímetro de su cuerpo quedara fuera de la luz del sol, y mi solo acercamiento era considerado una osadía por intento de robo de su dosis de radiación.</p>
<p>Por todo ello, a las 16 minutos exactos (¿por qué 16?&#8230; ni idea), después de recibir dos balonazos de unos niños de Orión que jugaban con una pelota de acero puro (¡adiós a mi sexta y tercera vértebra), he decidido irme al chiringuito más cercano a tomarme algo fresquito (otra palabra muy usada en verano), porque a día de hoy se me sigue repitiendo el aceite que tome meses atrás para demostrar si era o no un replicante.</p>
<p>Por supuesto, caundo llegué al chiringuito, descubrí que el camarero era chino (en esta época ellos son los reyes del sector hostelero). Este chino se parecía sospechosamente a mi suegro/a, pero este en vez de congelados lo tenía todo &#8220;del tiempo&#8221;. Y como el tiempo era caluroso de cojones, lo más &#8220;fresquito&#8221; que me pude tomar fue una sopa de fideos (o ramen).</p>
<p>Total que aquel no era mi día, y ya estaba empezando a pensar que no me pasaría nada interesante, cuando una tío en topless con dos pechos como no se los pueden ni imaginar (bueno, seguro que pueden, pero como cada uno tiene sus preferencias, imagínense los pechos que más les gusten, así lo que sigue del relato lo imaginarán con una chica con su pechos preferidos) se me acercó y me saludo metiendome la lengua hasta la campanilla.<br />
Depués de esto, yo hice como que no la conocía y miré para otro lado (es dificil disimular cuando alguien te hace eso, pero sentía la mirada de mi mujer en la nuca, que con un sexto sentido increíble, había abandonado su puesta al sol, para ver lo que había ocurrido). La chica insistió tocando partes de mi cuerpo que ni siquiera sabía que tenía, y cuando ya me estaba empezando a bajar el bañador para no se yo muy bien que maravillosos fines, no tuve más remedio que decir (muy a mi pesar, que conste): &#8220;¿Señorita, creo que me confunde con otro?&#8221;. Pero la chica no reaccionó como pensaba. En vez de detenerse, me agarró la cara con ambas manos, me miró y me dijo: &#8220;Esos ojos&#8230; No hay duda de que tú eres&#8230;&#8221;</p>
<p>¿Qué? ¿Yo soy qué? ¿Un replicante? ¿Un humano? ¿Un macizo? ¿Un capullo? Nunca lo sabré, pues antes de terminar la frase, mi señora esposa la había ensartado desde el culo hasta la boca con el palo de una sombrilla, perdiendo así su existencia robótica (sé que era un robot, porque a) Una humana no me hubiera entrado así ni de coña, y b) Uno de sus tornillos internos impactó contra la frente al salir disparado de su boca por la presión que ejercía el palo de la sombrilla). Esto no se considera asesinato, lo único es que mi mujer tendrá que pagar un dinero al dueño del robot, que resultó ser el director de una fábrica de quesitos, en concepto de indemnización por romperle a su compañera &#8220;sexualtimental&#8221;.</p>
<p>Total que al final me quedé sin saber que qué era yo, que qué les pasaba a mis ojos, y hasta dónde hubiera llegado aquel cybercañón de no haberse percatado mi mujer. Y para colmo tuve a mi mujer enfadada conmigo 10 dias tras este incidente, a pesar de haber cumplido su sueño de ir a la playa. De ahí que el título de este post veranigo sea &#8220;Maldita playa&#8221; (tenía otra versión que decía ¡Puta playita!, pero quizá algunos de mis lectoes sean menores y tampoco quería que se pensara que la cybercañón era la propietaria de la primera palabra de este título).</p>
<p>Hasta otra, y feliz verano.</p>
<p>RICK
</p>
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		<title>Rick: &#8220;Malditos guardias&#8221;</title>
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		<pubDate>Wed, 26 Apr 2006 09:30:10 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rick Deckard</dc:creator>
		
	<category>Personajes de Cine</category>
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		<description><![CDATA[En mi búsqueda desesperada por saber si yo era o no un replicante, decidí pasarme por la comisaría de policía más cercana, para pedir un certificado o algo que pudiese aclarar mi incoherente existencia; y de paso renovarme el DNI, que lo tenía caducado desde el mundial 82 (y teniendo en cuenta de que yo [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>En mi búsqueda desesperada por saber si yo era o no un replicante, decidí pasarme por la comisaría de policía más cercana, para pedir un certificado o algo que pudiese aclarar mi incoherente existencia; y de paso renovarme el DNI, que lo tenía caducado desde el mundial 82 (y teniendo en cuenta de que yo vivo en un futuro lejano al de los lectores que ahora me leen, pues imagínense el tiempo que hacía que no lo renovaba, que en la foto hasta salgo con las palmas juntas, rezando el Jesusito de mi vida, y con un traje sospechoso de marinero que en mis recuerdos se asocian a un día feliz y lleno de regalos).</p>
<p>Pues bien, cuando he llegado el poli que me ha atendido me ha saludado como si me conociera de algo… Y yo, al sospechar, le he escrutado de arriba abajo, y le he mirado a los ojos, ya que me resultaban extrañamente conocidos. Vamos, que me recordaban a los ojillos de mi padre.<a id="more-18"></a></p>
<p>Así que con una cuchara de café que tenía a mano, le he sacado al señor guardia el ojo izquierdo (pero de buen rollo y con mucha educación) y se lo he llevado a mi suegro/a (el chino del frigorífico) para que me dijera si esos ojos eran o no los de mi padre (o del que yo creo recordar que era mi padre). Comoquiera que mi suegro al verlo se ha lanzado sobre él, le ha puesto sal, y lo ha engullido de un tago, he tenido que volver a pedirle al policía si me haría el favor de dejar de ser tuerto para ser completamente ciego a fin de satisfacer mi curiosidad.</p>
<p>Después de dos horas de regateo, se ha negado amablemente, apuntándome con una pistola de plasma (de esas que también reproducen DVDs y que además se ven de puta madre) y con la ayuda de varios compañeros me ha invitado a salir, con varios puntapiés galácticos en los riñones como los que daba el bueno de Zinedine Zidane (ese que se retiró después del mundial de Alemania).</p>
<p><!--adsense#tradehead--></p>
<p>Total, que al final me he quedado sin saber si mi padre era un replicante, o si sus ojos habían sido usados para hacer un replicante, o directamente, si lo que pasaba simplemente es que este guardia tenía los ojos como los de mi padre (de color marrón caca común).</p>
<p>Y para colmo la cybergrúa se estaba llevando mi auto, por dejarlo mal aparcado delante de la ventana de una viejecita que no podía dar de comer a las palomas mutantes que todos los días van a su alfeizar a comer pelos de sobaco tostados con garbanzos (asqueroso, lo sé, pero es que las palomas de esta época no les hacen ascos a nada… no sé si las de su tiempo, querido lector, eran un poco más gurmets).</p>
<p>En fin, aquí terminó mi siguiente aventura en búsqueda de la verdad sobre mi existencia. Y al final de ese día me quedé con el desasosiego de pensar que mi suegro es una persona algo asquerosita, que había dejado tuerto a una persona para nada (con la paliza posterior que me llevé al salir de la comisaría) y la tristeza y desesperanza de que en 25 días tengo que volver por esa institución gubernamental a recoger mi DNI.</p>
<p>Un saludo.</p>
<p>Rick
</p>
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		<title>Después de que Elsa se dió el piro</title>
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		<pubDate>Sun, 26 Mar 2006 21:42:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Capitan Renault</dc:creator>
		
	<category>Personajes de Cine</category>
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		<description><![CDATA[Después de que Elsa se dió el piro con Victor Lazlo en aquel avión, Rick dejó de ser el mismo. Y eso que me aseguró que aquello era el comienzo de una gran amistad. Maldita la hora que le encubrí­, que dejé que se quedara en tierra. Desde entonces cada vez que juego en el [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Después de que Elsa se dió el piro con Victor Lazlo en aquel avión, Rick dejó de ser el mismo. Y eso que me aseguró que aquello era el comienzo de una gran amistad. Maldita la hora que le encubrí­, que dejé que se quedara en tierra. Desde entonces cada vez que juego en el casino pierdo y pago. Antes, cuando Rick estaba al mando me lo llevaba muerto.</p>
<p><img width="200" hspace="4" height="196" align="right" title="Casablanca" id="image15" alt="Casablanca" src="http://blogs.guionistas.net/wp-content/uploads/2006/03/img00220.jpg" />Todavía le recuerdo allí­, quieto parao, viendo como las hélices del avión se ponían en funcionamiento. Hací­a mucha niebla y a mí me dió el reuma a lo bestia.</p>
<p>De camino al bar, Rick bromeó sobre mi nombre.</p>
<p>- Algún dí­a fabricarán coches con tu nombre y sacarán un modelo muy pequeñito, muy pequeñito al que llamarán Twingo.</p>
<p>Después me contó que no usó los salvoconductos porque le daba miedo montar en avión. Que si tení­a alguna prima en Casablanca que le pudiese presentar y cosas así­. Estaba completamente hundido. Se sentí­a fracasado y no hacía más que tararear la canción de Sam.</p>
<p>Días después empezó a comportarse de forma extraña. Me pedí­a la gorra de gala que tenía guardada en la prefectura y se la poní­a una y otra vez. Me dijo que estaba pensando en dejarse un bigotillo como el mí­o y que si le prestaba mi uniforme el me dejaría su gabardina para combatir el reuma.</p>
<p><!--adsense--></p>
<p><a id="more-14"></a><br />
Pobrecillo.  Antes era el gran Rick, querido y respetado por todos. Ahora era un hombre sin oficio ni beneficio. Un hombre camino de perder todos sus ideales.</p>
<p>- Siempre nos quedará Parí­s.</p>
<p>Me repetía cuando bebí­a más de la cuenta.</p>
<p>- Siempre nos quedará Vichi.</p>
<p>Le decí­a yo en tono de broma. Tení­a que animarle, tení­a que buscar una escapatoria a su patética situación.</p>
<p>Así­ que empecé a tramar un plan para ponerle nuevamente en contacto con Elsa. Si supiera que hice todo lo posible por encarcelar a Lazlo por su propio bien.</p>
<p><em>En el próximo episodio: Buscando a Elsa</em>
</p>
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		<title>El maldito Director&#8217;s cut</title>
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		<pubDate>Sun, 26 Mar 2006 18:44:59 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Rick Deckard</dc:creator>
		
	<category>Personajes de Cine</category>
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		<description><![CDATA[Pues menos mal que nos han habilitado esta web para que grandes personajes de ficción podamos divagar libremente y expresar nuestros quehaceres actuales.
Muchos me recordaréis de esa película llamada Blade Runner, del capullo del Ridley Scott (que se dedicó a quitarme protagonismo para dárselo a un robot que al final se muere solo&#8230;) En fin, [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Pues menos mal que nos han habilitado esta web para que grandes personajes de ficción podamos divagar libremente y expresar nuestros quehaceres actuales.</p>
<p>Muchos me recordaréis de esa película llamada Blade Runner, del capullo del Ridley Scott (que se dedicó a quitarme protagonismo para dárselo a un robot que al final se muere solo&#8230;) En fin, muchos ya sabéis cómo acabó aquella historia, que a pesar de ser futurista, acababa como cualquier culebrón&#8230; Yo me escapaba con la secretaria del otro (manda pelotas). Pero luego tuve que ver el maldito director&#8217;s cut, para descubrir el unicornio de papel del chino ese (qué manías más raras les dan a los chinos con los papelitos) para enterarme de que quizá yo también sea un replicante.</p>
<p><!--adsense#tradehead--></p>
<p><a id="more-13"></a></p>
<p>Imagínense el cuadro queridos lectores. Yo allí, comiendo palomitas de maíz transgénico, en mi piso de protección oficial cerca de lo que algún día será Dakota Federal, viéndome en la peli de mis aventuras como otras tantas veces, pero ahora el final, en vez de ser los planos aéreos de mi coche (planos que recordaban sospechosamente a los del principio de una peli llamada &#8220;El resplandor&#8221;) salía un unicornio de papel. Y me dije, ¡coño, que igual yo también soy de carton piedra!! (bueno, de cybermúsculo y nanotecnólogía, pero ustedes ya me entienden) Y mi chica, que por ser replicante no se puede contener, se puso a replicar diciendo que eso sólo lo había puesto el señor Ridley Scott para joderme más el personaje, y que por qué quería yo meterme en sus cosas, y no respetar ni su papel de mujer especial (¡qué buenos eran los programadores que te hicieron!, pensé yo).</p>
<p>Así estuvimos discutiendo durante horas, hasta que me fui de casa, dándole vueltas al coco de si yo sería o no un robot. Y para despejar dudas decidí ingerir de un buche dos litros y medio de aceite de radiador (sí, en el año 2019 sigue habiendo se ese aceite&#8230; e incluso queda algún 600 dando vueltas por algunas carreteras secundarias). Quería ver si con el aceite me subían las energías y mi mente procesaba más clara (signo evidente que sería una criatura prefabricada).</p>
<p>Sin embargo sucedió lo que ya esperaba: ni un desagüe roto evacuá a más velocidad de lo que yo lo hice. Por lo que llegué a dos conclusiones: la primera, que el aceite esta realmente asqueroso (aunque el regustillo que te deja, que no era malo del todo, quizá haga que me dedique a investigar sus propiedades para ver si puedo dar el pelotazo comercializando algún licor sacado de este mejunje). Y dos, los replicantes estaban hechos para reaccionar como lo haría un cuerpo humano real salido de un útero humano y creado por el sistema papásemillitaenmamá, por lo que mi vomitera no probaba nada.</p>
<p>Así que esa noche me fui a la cama sin aclarar nada y con las dudas crecientes sobre si era o no un replicante, como mi mujer (quien no me quiso besar cuando llegué a casa, no sé si por el mosqueo, o por mi insoportable olor a aceite).</p>
<p>De lo que hice al día siguiente tendrán ustedes noticias próximas en este mismo blog, que ahora que les escribo acabo de recordar que tengo que ir a cenar con mi suegra/o que es un chino que tiene ojos congelados en su nevera, y que por extensión siempre cocina  eso mísmo (no ojos, sino congelados) Y comoquiera que me pirran las varitas de merluza Capitan Fishcanova y el Fletán que este tío tiene cogelado desde la crisis del 95, les dejo, que hay gazuza.</p>
<p>Un saludo.</p>
<p>Rick
</p>
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		<title>¿Qué pasó con Scarlata O&#8217;Hara?</title>
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		<pubDate>Sun, 26 Mar 2006 12:48:16 +0000</pubDate>
		<dc:creator>BlogsGN</dc:creator>
		
	<category>General</category>
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		<description><![CDATA[Hemos decidido dedicar las categorías de cine y televisión a un novedoso experimento que puede resultar altamente divertido para todos.
¿Os imagináis un blog dedicado a los personajes más famosos de la historia del cine? Algo así como ¿Qué pasó con Rick cuando Elsa se subió al avión y le dejó plantado en Casablanca?


 Regístrate ahora [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p>Hemos decidido dedicar las categorías de cine y televisión a un novedoso experimento que puede resultar altamente divertido para todos.</p>
<p>¿Os imagináis un blog dedicado a los personajes más famosos de la historia del cine? Algo así como <em>¿Qué pasó con Rick cuando Elsa se subió al avión y le dejó plantado en Casablanca?<br />
</em></p>
<p><strong style="color: red"><!--adsense--></strong></p>
<p><a id="more-12"></a> <a title="registro" href="http://blogs.guionistas.net/wp-register.php">Regístrate</a> ahora con el nombre de tu personaje de ficción favorito y escribe su diario en la bitácora de Cine o de Televisión, según la procedencia de tu personaje. A partir ade ahora, la historia de tus personajes favoritos la cuentas tú.
</p>
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