Amén hermanos lectores. Os escribo en susurro desde el futuro, y escondido bajo el ábside de la pequeña basílica celestial del monasterio central de Psilos (una orden que rinde culto a los psicólogos agricultores que se ganaban la vida tratando a sus pacientes rodeados de pajas… y esto se puede entender desde el lado más inocente al más perverso de la literalidad, porque las variantes de esta secta son incuantificables). Os preguntaréis: “¿qué hace nuestro amigo Rick Deckard encerrado en un lugar tan siniestro como este, rodeado de monjes replicantes y monjas que hacen yemitas de San Isidro X el dominator?”. Pues muy sencillo, vine a este lugar en busca de una pista infalible que revelaría de una vez por todas la verdad sobre mi existencia (y de paso, sobre la existencia de Dios, un tipo que, como yo, no tiene los papeles en regla ni muy claro de que sea o no una creación del hombre)…
Hola amigos, perdón por el retraso en volver a repasar mi vida en este blog, pero mi jefe me había mandado a un viaje intergaláctico de un día por el espacio a la velocidad de la luz… Claro, ese día de “space trip” se ha convertido en un año aquí en la tierra, y al volver me he encontrado todo manga por hombro.
Para empezar, mi mujer se había liado con dos replicantes durante este año, y me los he encontrado a los tres metidos en la cama interpretando “Sí, somos tres, y qué” (este es el título de una película de Botswana que quizá no conozcan, pero que se estrenará en el festival de Cannes en su CCXC edición y que supondrá un éxito sin precedentes tratando un tema tan escabroso como las relaciones de trios entre humanos y replicantes). Pues eso, mi mujer va y me dice que una mujer tiene sus necesidades, y que si mi trabajo se lo impide, ya pedirá a otros amigos que le trabajen lo que yo no le trabajo… es decir, lo de abajo. Pero no quiero entrar en más detalles de mi vida sentimental, porque tiene de todo menos sentimientos. Aunque para su tranquilidad les diré que nos hemos arreglado, que volvemos a estar juntos (porque he cogido el mismo palo de sombrilla con el que ella destrozó a mi cyberpibón playero de la entrada anterior, y he atravesado por la sien a sus dos amantes replicantes, para luego ponerlos a secarse al sol… y ahí siguen).
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Adjuntamos a continuacion y como ejemplo la version extendida del ultimo cortometraje de Ricardo Groizard: El Misterio del hombre al que no se le aparecio la Virgen. Un falso documental con claves de ficcion sobre el drama humano de un hombre que vive en un mundo donde todo es al reves.
La mano se cierra sobre el folio y lo golpea sin obtener transformación alguna, deja ver al retirarse unos versos inacabados. “Recuerdo” es la única palabra que puede leerse.
Ahora la mano forma parte de un hombre concreto que vemos desaparecer por la estrechez de un callejón. Parecia un poeta trágico sufriendo visible desesperacion en cada uno de sus pasos antes de desaparecer en la negrura recurrente.
En el otro extremo el callejón desemboca en una plaza. Es de día y la luz inunda las intensidades de un rebaño de hombres y mujeres qué, a voz en grito, rodean a un sebudo individuo de elegante vestir que va ofreciendo promesas con sus manos vacias al tumulto que le reclama. Nadie queda satisfecho con la desoladora respuesta.
En una tabernucha dos miserables juegan al naipe ajenos a la escena que transcurre fuera. Beben vino mientras intercambian frases evocadoras de unas vidas consumidas velozmente al ritmo tanguero de un acordeonista casi invisible. Fuera se escucha un grito al que restan importancia.
El gordo yace en el centro de la vacia plaza. Un hacha asoma en su costado. Su traje de lino blanco ensangrentado. Un perro lame el charco vaporoso.
Es de noche, en otra gran plaza una orquesta improvisa unas notas para los numerosos bailarines que danzan majestuosos. El poeta trágico, apoyado en una gran fachada, fuma muy despacio un medio habano que sacó de su bolsillo. De repente suelta una gran carcajada que al retumbar en las paredes provoca a los demás complices sonrisas. La musica se ha detenido y todos se giran hacia mi y comienzan a acercarse. Y tú te has ido y de nada te servirá ya el esperarme.
Yo no sé lo que les da a las mujeres en esta época con el concepto “playita”, con frases como: Jo, qué suerte tiene Pepa que estará ahora en la playita… ¿cuándo vamos a ir a la playita? ¡Me quiero comprar un bikini para ir a la playita!, etc, etc, etc. Pues a mi señora esposa (inciso, qué buena es la polisemia de esta palabra, porque designa dos cosas muy parecidas, y yo estoy esposado en los dos sentidos) no es una excepción y ha decidido interrumpir mi búsqueda de la verdad sobre mi existencia para irnos a la “jodida playita”. Yo intenté negarme, pero como ya he dicho otras veces en este foro, no se le puede replicar a un replicante, y menos si es mujer.
En mi búsqueda desesperada por saber si yo era o no un replicante, decidí pasarme por la comisaría de policía más cercana, para pedir un certificado o algo que pudiese aclarar mi incoherente existencia; y de paso renovarme el DNI, que lo tenía caducado desde el mundial 82 (y teniendo en cuenta de que yo vivo en un futuro lejano al de los lectores que ahora me leen, pues imagínense el tiempo que hacía que no lo renovaba, que en la foto hasta salgo con las palmas juntas, rezando el Jesusito de mi vida, y con un traje sospechoso de marinero que en mis recuerdos se asocian a un día feliz y lleno de regalos).
Pues bien, cuando he llegado el poli que me ha atendido me ha saludado como si me conociera de algo… Y yo, al sospechar, le he escrutado de arriba abajo, y le he mirado a los ojos, ya que me resultaban extrañamente conocidos. Vamos, que me recordaban a los ojillos de mi padre. Leer el resto de la entrada »
Después de que Elsa se dió el piro con Victor Lazlo en aquel avión, Rick dejó de ser el mismo. Y eso que me aseguró que aquello era el comienzo de una gran amistad. Maldita la hora que le encubrí, que dejé que se quedara en tierra. Desde entonces cada vez que juego en el casino pierdo y pago. Antes, cuando Rick estaba al mando me lo llevaba muerto.
Todavía le recuerdo allí, quieto parao, viendo como las hélices del avión se ponían en funcionamiento. Hacía mucha niebla y a mí me dió el reuma a lo bestia.
De camino al bar, Rick bromeó sobre mi nombre.
- Algún día fabricarán coches con tu nombre y sacarán un modelo muy pequeñito, muy pequeñito al que llamarán Twingo.
Después me contó que no usó los salvoconductos porque le daba miedo montar en avión. Que si tenía alguna prima en Casablanca que le pudiese presentar y cosas así. Estaba completamente hundido. Se sentía fracasado y no hacía más que tararear la canción de Sam.
Días después empezó a comportarse de forma extraña. Me pedía la gorra de gala que tenía guardada en la prefectura y se la ponía una y otra vez. Me dijo que estaba pensando en dejarse un bigotillo como el mío y que si le prestaba mi uniforme el me dejaría su gabardina para combatir el reuma.
Pues menos mal que nos han habilitado esta web para que grandes personajes de ficción podamos divagar libremente y expresar nuestros quehaceres actuales.
Muchos me recordaréis de esa película llamada Blade Runner, del capullo del Ridley Scott (que se dedicó a quitarme protagonismo para dárselo a un robot que al final se muere solo…) En fin, muchos ya sabéis cómo acabó aquella historia, que a pesar de ser futurista, acababa como cualquier culebrón… Yo me escapaba con la secretaria del otro (manda pelotas). Pero luego tuve que ver el maldito director’s cut, para descubrir el unicornio de papel del chino ese (qué manías más raras les dan a los chinos con los papelitos) para enterarme de que quizá yo también sea un replicante.
Hemos decidido dedicar las categorías de cine y televisión a un novedoso experimento que puede resultar altamente divertido para todos.
¿Os imagináis un blog dedicado a los personajes más famosos de la historia del cine? Algo así como ¿Qué pasó con Rick cuando Elsa se subió al avión y le dejó plantado en Casablanca?
Mientras trabajaba en la UNED, donde conseguí obtener una plaza fija como montador de vídeo, y después de convertirme en Realizador y dirigir la Televisión Educativa de la UNED y coordinar el Departamento de Vídeo del CEMAV… Mi amigo volvió a tirar de mí para trabajar escribiendo sketches para el programa matinal de Pepe Navarro.
Por aquel entonces (1993 más o menos) Navarro había conseguido revolucionar las mañanas de Antena 3 convirtiéndose en líder de audiencia por las mañanas. Mientras simultaneaba mi trabajo como montador del Precio Justo y otras producciones de Vídeomedia con la UNED, estuve una semana a prueba con Pepe Navarro. Tengo que reconocer que a pesar de que superé la prueba, salí pitando de allí. No tenía el valor suficiente para dejar dos trabajos por uno, no me atrevía a decantarme profesionalmente como guionista y colgar el Jog de montador por las tardes, y el chasquido de dedos de Realizador por las mañanas por una profesión que para mí se antojaba más inestable aunque mucho más reconocida y mejor pagada.
Pero a pesar de todos los desplantes que le hice a mi famoso amigo, éste seguía tirando de mí cada vez que se embarcaba en un nuevo proyecto. Fue entonces cuando después de una temporada como montador único de Lo que necesitas es amor- me traumatizó tanto esta experiencia de amores y desamores que me casé precipitadamente con mi primera esposa- decidí que en el campo de la postproducción y edición de programas de TV ya lo había hecho todo y que debía centrarme en mis facetas de Realizador de televisión educativa y Guionista de comedia.
Así que en otoño de 1994 acepté trabajar para Pepe Navarro en un interesante proyecto para la noche de los sábados en Antena 3 TV: Estamos todos locos. Allí formamos un selecto equipo de guionistas con Javier Jurdao, Santiago Segura, Luís Lázaro y yo. Junto a Navarro y su inseparable subdirector, Angel García, pusimos en marcha esta especie de Saturday Night Live que se parecía más que al exitoso programa americano, a lo que después sería Esta Noche Cruzamos el Mississippi.